Publicado en mayo 03, 2017
Por Lucy Calderón

Todo apoyo suma para que Guatemala pueda cumplir el Desafío de Bonn

La Estrategia Nacional de Restauración del Paisaje Forestal de Guatemala tiene como meta recuperar integralmente 1.2 millones de hectáreas altamente vulnerables. Foto: INAB

Presentación de “Avances y Oportunidades de la Estrategia de Restauración del Paisaje Forestal”. De izq. a der. Úrsula Parrilla, Coordinadora Nacional UICN Guatemala; Rony Granados, gerente del INAB; Sydney Samuels, Ministro del MARN; Miriam Monterroso, asesora del MAGA y Juan Carlos Funes, Director Unidad de Asuntos Técnicos del CONAP. Foto: Cortesía INAB

En respuesta a una necesidad local y global y al compromiso de Estado con la iniciativa internacional “Desafío de Bonn” que pretende restaurar 150 millones de hectáreas de tierras deterioradas para el 2020, Guatemala asumió el reto de hacerlo con 1.2 millones de hectáreas para el 2045. 

Dicho desafío fue lanzado en 2011 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Ministerio de Medio Ambiente de Alemania y la Asociación Global sobre Restauración del Paisaje Forestal, durante una mesa ministerial llamada "Desafío Bonn sobre los bosques, el cambio climático y la biodiversidad”, que se efectuó en la 69 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), celebrada en Nueva York.  

A raíz de tal iniciativa y alentados porque el canciller guatemalteco que participó en esa cumbre del clima expresó el compromiso del país para restaurar el paisaje forestal de 1.2 millones de hectáreas en zonas altamente vulnerables, la UICN junto al Instituto Nacional de Bosques (INAB) de Guatemala impulsaron la creación de la Mesa de Restauración Forestal (MRF).

A su vez, la MRF formuló en 2014 la Estrategia Nacional de Restauración del Paisaje Forestal proyectada para un período de ejecución de 30 años (2015-2045) y cuya visión se centrará en la meta de restaurar las hectáreas comprometidas en el "Desafío de Bonn".

Ingeniero Ebal Abdiel Sales Hernández, integrante de la MRF y Jefe del Departamento de Política Forestal del INAB presenta el objetivo de la restauración del paisaje forestal guatemalteco. Foto: Cortesía INAB

¡Todos podemos participar!
"El Desafío de Bonn" en Guatemala ha despertado bastante expectativa y muchas personas están interesadas en promover, colaborar y participar en jornadas de reforestación, sobre todo, porque además de los recientes incendios forestales que afectaron la cobertura boscosa del país, la tala ilegal, el cambio de uso de suelo, las invasiones y la variabilidad climática han impactado negativamente en los valiosos recursos naturales y los servicios que estos proveen.

Para que la restauración tenga éxito, además del involucramiento de todos los sectores de la sociedad en la ejecución de esta tarea, se debe comprender que no se trata solo de ir a sembrar árboles ni dejarlos "a la mano de Dios". 

La restauración del paisaje forestal es una actividad más completa. Consiste en recuperar la integridad ecológica y mejorar el bienestar humano en zonas deforestadas o paisajes forestales degradados, según la definición de la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Se trata de un enfoque encaminado a gestionar las interacciones dinámicas y a menudo complejas entre las personas, los recursos naturales y los tipos de aprovechamiento de la tierra que componen un territorio, señala el módulo Herramientas para la Gestión Forestal Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Por eso, si los integrantes de una comunidad o de un establecimiento educativo quieren participar y efectuar una restauración exitosa del paisaje forestal guatemalteco deben contar con asesoría técnica de integrantes de las instituciones gubernamentales apropiadas como sería el INAB, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) o el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).

Un gran desafío
Para conocer cómo los actores de la Estrategia Nacional sobre la temática logarán la meta de restauración citada, Ebal Abdiel Sales Hernández, integrante de la MRF por parte del INAB y Jefe del Departamento de Política Forestal del INAB, quien considera que “Todo suma para cumplir el desafío” -en referencia a esas campañas de reforestación que personas individuales o instituciones privadas puedan promover- respondió algunas preguntas a EcocienciaGT.

¿Cuándo iniciará la restauración?
La Estrategia Nacional de Restauración del Paisaje Forestal se lanzó públicamente en el 2015 y a partir de esta fecha se iniciaron las actividades de preparación para la implementación de acciones estratégicas.  

La instancia de seguimiento e implementación de la Estrategia es la Mesa de Restauración del Paisaje Forestal integrada por actores institucionales como el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), MARN, CONAP e INAB, la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM), Plataformas Comunitarias Organizacionales, ONGs, Academia, Cooperación Internacional y se integra en una Secretaría Técnica, Comité Técnico y Comisiones de Trabajo. Actualmente le brinda seguimiento a las actividades de implementación de iniciativas y proyectos financiados por FAO, GIZ, UICN, WRI, entre otros.

¿En qué zona y con cuál de las ocho especies de árboles que se mencionan en la estrategia nacional comenzarán la restauración?
Ha iniciado en los Departamentos del Sur de Petén con especies de ramón, madre cacao, santa maría, caoba, cedro con cultivos anuales y permanentes. 

En San Marcos, con pinabete, ciprés, pino blanco y especies nativas forestales que se utilizan como especies nodrizas, que dan cobijo a las anteriores para que establecerlas y se desarrollen de mejor manera.

En el Corredor Seco, con madrecacao.

¿Cuántos árboles sembrarán en esas zonas?
Dependiendo del tipo de proyecto. Si es reforestación o si es sistema agroforestal con cultivos anuales y/o permanentes. Existen lineamientos técnicos que en cada oficina regional del INAB pueden proporcionarle a los interesados. Un desafío nacional es establecer y escalar a mayores áreas el establecimiento de prácticas y sistemas agroforestales.

¿Cómo garantizarán que esos árboles "se lograrán"?
Si la persona que establece una reforestación o un sistema agroforestal aplica a los Programas de Incentivos Forestales debe cumplir con un Plan de Manejo. Anualmente el INAB verifica y certifica si los árboles están vivos y en la cantidad inicial, si esta condición no se da, simplemente no recibe el pago de incentivos que son un aporte económico que el Estado brinda a quienes realizan estas actividades forestales.

¿De dónde saldrán los fondos para cumplir el reto de restarurar 1.2 millones de hectáreas en zonas altamente vulnerables?
Existen tres fuentes: pública, privada y cooperación Externa. La fuente pública proviene de los Programas de Incentivos Forestales (PROBOSQUE y PINPEP) con la asignación de fondos provenientes del Presupuesto General de la Nación. Para el caso de PROBOSQUE la asignación anual es del 1% y para el PINPEP de 0.5%.

Según un estudio realizado por el INAB y la FAO en 2010 se estima que por Q1 que invierte el Estado, las iniciativas privadas, las municipalidades, las comunidades rurales, los propietarios individuales, la Academia y las Organizaciones No Gubernamentales invierten Q2.33, derivado de las inversiones en la compra de plantas forestales y los trabajos para el establecimiento de reforestaciones y los sistemas agroforestales. 

También existen varios fondos internacionales de apoyo a los países para la restauración del paisaje forestal agrupados en varias iniciativas como el Desafío de Bonn, Iniciativa para América Latina 20X20, el Fondo Verde del Clima, entre otros. 

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