Publicado en julio 05, 2017
Por Lucy Calderón

Aprosarstún: un esperanzador aliado para las comunidades del Caribe guatemalteco

Llevar a sus comunidades “el ansiado desarrollo” motivó a varios jóvenes de las aldeas situadas dentro del Área de Uso Múltiple del Río Sarstún, en el municipio de Livingston, Izabal, a organizarse y fundar la Asociación Maya Probienestar del Área Rural Sarstún (Aprosarstún), la cual está dando sus frutos. 

Instalación de servicios de agua potable y de estufas ahorradoras de leña; mejoramiento de la seguridad alimentaria y la nutrición familiar a través de la agroforestería; ejecución de talleres de liderazgo y capacitación para incentivar la equidad de género, el emprendimiento y la economía local son algunos de los proyectos que han realizado en 14 de las 21 comunidades que hay en el área.

Los proyectos de agua potable contribuyen a mejorar la calidad de vida de las familias. Foto cortesía: Aprosarstún

Según explica José Domingo Caal, Coordinador Técnico de Aprosarstún, los 14 poblados en los que trabajan son los que diagnosticaron como prioritarios para ofrecerles apoyo y cuyos habitantes también han mostrado interés en participar en los proyectos de desarrollo y conservación de los recursos naturales que ellos promueven.

“Aprosarstún se ha convertido en un socio estratégico para las comunidades que atienden. Ellos identifican y priorizan las necesidades de las personas y gestionan los recursos económicos para efectuar los proyectos de servicios básicos que requieren”, comenta el ingeniero agrónomo Mario Ardany de León Benítez, Oficial de Programa para Guatemala de EcoLogic Development Fund (EcoLogic), una entidad internacional, aliada de Aprosarstún.

La práctica de la agroforestería ha permitido a los agricultores aumentar el rendimiento en la producción de granos básicos.  Foto cortesía: Aprosarstún

Un vistazo al pasado
La mayoría de los entusiastas integrantes de Aprosarstún, quienes por su trabajo y superación personal se han convertido en líderes de sus respectivas comunidades, cursaron los ciclos de básico y diversificado en la primera escuela secundaria de Livingston, la cual fue establecida en el municipio por la Asociación Ak´ Tenamit, vocablos que en idioma maya q´eqchí significan Pueblo Nuevo.

En esa escuela estudiaron por medio de una beca y obtuvieron el título de Peritos en Bienestar Rural o en Turismo Sostenible, pero además, los prepararon para responder a las necesidades de sus comunidades y crear soluciones. También les abrió la mente y el corazón -como ellos mismos indican- para retribuirle a su gente algo de lo que aprendieron. 

Otro impulsor de Aprosarstún es EcoLogic, una organización sin fines de lucro que empodera a poblaciones indígenas rurales de México y Centro América para restaurar y proteger sus ecosistemas tropicales.

Cuando esa institución arribó a Livingston en busca de un aliado local, porque solo trabaja con personas integradas en asociaciones o comités legalmente establecidos,  se acercó a la Asociación Ak´ Tenamit.  

Sin embargo, al ser aquella una entidad con proyectos propios y alcance definido, era necesario buscar otro aliado. Esa fue una razón más por la que egresados y estudiantes de Ak ´Tenamit decidieron unirse, fundar Aprosarstún y convertirla en el socio ideal para EcoLogic, como lo ha sido desde el 2007.

La estrategia contra la inseguridad alimentaria
De acuerdo con estimaciones de la Municipalidad de Livingston y de Aprosarstún, las entre 40 y 60 familias que hay en cada comunidad del Área de Uso Múltiple del Río Sarstún tienen en promedio 6 integrantes.

Desafortunadamente, comenta Caal, según un estudio que hizo la municipalidad entre 2011 y 2012, la inseguridad alimentaria es de los mayores desafíos que esas familias afrontan, debido a diversos factores como su ubicación geográfica, la cual dificulta su acceso e incide en la pobreza de sus habitantes y en la carencia de servicios básicos.

Por eso, de entre los diversos proyectos que Aprosarstún ha llevado a esas comunidades, el fomento de la agroforestería es y seguirá siendo una de sus principales líneas de acción para tratar de frenar la desnutrición crónica en la zona.

A continuación, Samuel Coc Yat, técnico de campo para EcoLogic y Aprosarstún explica cómo la agroforestería transforma los medios de vida de las comunidades situadas en el Área de Uso Múltiple del Río Sarstún.

Un paraíso aislado
Sarstún Creek, a donde se viajó para hacer este reportaje, es una de las 21 comunidades legalmente registradas dentro del Área de Uso Múltiple del Río Sarstún, zona declarada protegida, en el municipio de Livingston, Izabal. 

 

Pero el recorrido no es fácil. Se requieren unas seis horas para arribar por carretera a la cabecera departamental de Puerto Barrios, tiempo que puede ser mayor si hay algún accidente automovilístico en el camino o si le están dando mantenimiento a la carretera.

De Puerto Barrios a Livingston se debe viajar en lancha y el recorrido dura 40 minutos. Luego, de Livingston a Sarstún Creek, también en lancha, el viaje es de otros 40 minutos, los cuales pueden aumentar a 90 si la lancha en la que se haga el traslado tiene un motor menor a los 40 caballos de fuerza. También incide en el tiempo del recorrido, el que se haya contratado con anticipación al lanchero, para que esté a la espera en el muelle y al solo llegar a Puerto Barrios se emprenda el viaje a la citada comunidad.

Otro factor a tomar en cuenta es el estado del tiempo. Si el mar está “picado” habrá que aguardar a que se calme. Lo mejor es viajar por las mañanas, antes de las 14 horas.

Cuando el nivel del río está bajo debe apagarse el motor de la lancha o movilizarse en canoa.

Esa limitada movilidad hacia Sarstún Creek y comunidades vecinas hace que quienes ahí residen, carezcan de servicios y sistemas básicos tales como: transporte, agua potable, alcantarillado de aguas servidas, drenajes, clínicas de asistencia médica, recolección de residuos sólidos, entre otros, de los que dispone la mayoría de personas que habitan en las áreas urbanas.

Pero esas mismas dificultades son las que motivan e inspiran a los técnicos de campo de Aprosarstún para hacer su trabajo y sacar adelante a sus aldeas.

“Me siento feliz haciendo lo que me gusta, porque tengo la posibilidad de aportar al desarrollo de la región donde nací. Soy el cuarto de nueve hermanos y jamás habría soñado con pasar de sexto primaria, de no ser por la oportunidad recibida en Ak´ Tenamit”, cuenta José Domingo Caal, Coordinador Técnico de Aprosarstún.

Para Samuel Coc, técnico de EcoLogic, institución aliada de Aprosarstún, esta institución ofrece alternativas para el bienestar social, cultural y ambiental de las personas en los poblados que atienden. “Los acompañamos en su organización comunitaria, participativa y de liderazgo”, indica.

Walter Xol, otro de los técnicos de campo, añade que para él Aprosarstún significa esperanza, una luz para las comunidades, que al estar tan alejadas de los cascos urbanos, reciben poca o nula atención del gobierno local y menos del central.

En cambio, “Aprosarstún conoce las realidades de las comunidades, visualiza su desarrollo y les provee las herramientas para su transformación y el mejoramiento del nivel de vida de sus habitantes”, concluye Xol.

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